Divine Masculine
Se dice que todos tenemos nuestro Divine Feminine y Divine Masculine. Siempre hemos escuchado de las almas gemelas pero muy poco del verdadero significado de la llama gemela. En nuestra vida podemos encontrar nuestras almas gemelas en nuestros hijos, padres, hermanos, compañeros de vida (cónyuge, parejas) incluso en amigos..
Pero cuando hablamos de nuestra llama gemela ya es otro tema. Nuestra llama gemela somos nosotros separados de nuestro otro yo. Nuestra otra mitad. Más conocido como nuestra media naranja cursimente. Se habla de que esto lo hacemos para aprender a vivir sin ser dependientes el uno del otro. Para poder superar nuestro Karma, cada uno por su lado vive una vida diferente. Sin recordarse el uno del otro. ¿Nunca has sentido esa conexión con alguien sin saber por qué? ¿No te ha pasado de sentir a esa persona contigo pero esta a mil de kilómetros lejos de ti? No puedes dejar de pensar en ella o él. Constantemente están en tu mente. Hay algo que te tira a ella, hay algo que te empuja. Tristemente, no todas las llamas gemelas llegan a reencontrarse en esta vida (eso depende de cada arreglo que hallamos hecho antes de reencarnar aquí)
Cuando leí sobre esto me pareció tan romántico y tan mágico, que me inspiro a escribir este poema.
¿Has escuchado su voz sin tenerla presente?
¿Su perfume, lo has olido?
¿Su presencia, la has sentido?
Es ese palpitar en mi pecho.
Es esa llenura de nada. ¿Te has sentido así alguna vez?
Esa conexión tan fuerte que me hace sentirme a tu lado.
No estas, pero estás presente.
No te veo, pero te observo en todos lados.
La mente te recuerda, y el corazón te escucha.
Cierro mis ojos y estas ahí, frente a mí.
Si acariciar el alma tuviera una explicación,
esto sería lo más cercano.
Mi cuerpo se extrémese sin necesidad me toques.
Lo siento vibrar sin tener tu contacto.
A veces me pregunto, que será de nuestras vidas.
Porque la historia se repite.
Y porque siento eres mi respuesta.
Eres tu el premio a todo lo sufrido.
Eres tu el regalo por haberme portado tan bien,
y haber sido una niña buena.
Eres esa historia que siempre soñé.
Y hoy veo como te vuelves realidad.
Te respiro. Te siento. Te pienso.
¡Te siento tan cerca… y estás tan lejos!
El alma calla y el corazón otorga.
La mente sueña y los pensamientos se hacen realidad.
¿Te has sentido así alguna vez?
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